La reforma en materia de seguridad y justicia es una eficientización de los procedimientos jurisdiccionales actuales.

De acuerdo a lo planeado desde el Congreso de la Unión, se proyecta que el cambio se de en todo el país y seguirá dos vertientes:

  1. 1. CAMBIOS PARA COMBATIR A LA DELINCUENCIA ORGANIZADA, que implica una reforma paulatina a todas las leyes secundarias de todo el país, como la Ley de Seguridad Pública o la Ley contra la Delincuencia Organizada.
  2. 2. LA IMPLEMENTACIÓN DEL SISTEMA ORAL ACUSATORIO EN MÉXICO, que permitirá contar con juicios penales más rápidos, eficientes, económicos y en los que las víctimas y los inculpados tendrán una participación directa.

Actualmente, las víctimas de un delito sufren más cuando quieren recibir justicia, porque atraviesan por muchos trámites y procedimientos desgastantes y costosos.

Con la Reforma de la Justicia Penal que estamos encabezando, tendremos procesos mas ágiles y transparentes.

Lo más importante de esta reforma es que a quien sea víctima de un delito le sea reparado el daño, en forma pronta y sencilla.

Además, en el Estado de Yucatán se han reestructurado la Fiscalía General del Estado, el Instituto de Defensa Pública del Estado (INDEPEY). De igual forma se creó el Consejo de la Judicatura Estatal, así como Juzgados de Control y Tribunales Colegiado de Juicio Oral.

Así mismo, se procurará acercar los servicios de justicia a todas las regiones del Estado, a través de la reorganización del trabajo en cada juzgado, los cuales operan con una administración más eficiente, con menor número de personal por cada uno, para aumentar el número de juzgados.

¡Queremos ser el estado más justo!